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La Policía saca los restos de Jurisic del Manzanares / EL MUNDO

La declaración recogida por el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, a Sretko Kalinic fue tan aclaradora como escalofriante: el grupo mafioso ‘Clan Zemun’ había asesinado, descuartizado, triturado y arrojado al Río Manzanares a Milan Jurisic, miembro de su propia organización en marzo de 2009. Lo que parece un suceso digno de un capítulo de Dexter, y tan solo una coincidencia con lo ocurrido el pasado domingo 30 de noviembre -cuando fanáticos del Frente Atlético arrojaron el cuerpo de un ultra de los Riazor Blues al mismo río madrileño- también tiene su origen en el uso del fútbol como canalizador de causas políticas y motor de la violencia.

El Clan Zemun era uno de los grupos mafiosos más peligrosos de Europa y su raíz proviene de un grupo paramilitar que participó en la guerra de Los Balcanes conocido como ‘Los Tigres de Arkan’. Se les acusa de más de veinte asesinatos en Serbia, Holanda y España que ejecutaban por encargo, además de otros delitos como tráfico de personas, armas y drogas. Su último líder, Luka Bojovic fue un fiel escudero de Zeljko Ražnatović ‘Arkan’, personaje que marcó una negra época en el fútbol serbio y de los países vecinos en la década los 90.

Bojovic fue el autor intelectual del asesinato del primer ministro serbio Zoran Djindjic en 2003. Djindjic encabezó la caída de Slobodan Milošević en el año 2000, ex presidente de República Socialista de Serbia y presidente de Yugoslavia en ese entonces. Su participación para sentar en el banquillo a criminales de la guerra de los Balcanes como Milošević no sentó muy bien a las facciones nacionalistas serbias que terminaron ejecutándolo. Años antes de eso, las gradas de los estadios de fútbol se convirtieron en un hervidero social y en un factor clave para la liberación de los sentimientos ultra-nacionalistas, a tal punto que en mayo de 1990 un enfrentamiento entre los seguidores del Estrella Roja de Belgrado y el Dinamo de Zágreb incrementó la tensión que llevaría a la guerra de independencia croata.

ŽELJKO RAŽNATOVIĆ

Arkan nació en un pequeño pueblo esloveno llamado Brezica el 17 de abril de 1952, su padre era un alto cargo de las fuerzas aéreas yugoslavas así que el pequeño Željko tomó contacto con el mundo militar desde temprana edad. En los años 70 recorrió la Europa occidental dejando rastros criminales junto a su colega italiano Carlo Fabiani: varios arrestos en Francia y en Alemania, robos en Holanda y Bélgica y fugas en Italia y en Suecia.

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Zeljko Raznatovic y sus hombres

De vuelta en Belgrado, se puso al servicio del régimen serbio para controlar a los seguidores más radicales y violentos del Estrella Roja, los Delije.

El ‘Comandante’ Ražnatović canalizó la violencia convirtiéndola en disciplina militar y conformó los llamados ‘Ultra Bad Boys’. El Doctor en Historia Contemporánea, Carles Viñas analiza el origen de esta nefasta agrupación: “En cierta medida el culpable fue Slobodan Milošević, quien puso a Arkan al frente de los ultras del Estrella Roja a través de Jovica Stanišić, el jefe del Servicio de Seguridad Nacional. Desde el club operó para reclutar a los hooligans más fieros de Delije para su unidad paramilitar. Para aquel entonces Arkan era una figura respetada, con un amplio currículum criminal. Los ultras lo admiraban. Organizó reuniones secretas en una trastienda con docenas de hooligans del Estrella Roja y conocidos criminales locales. También reclutó a otros en las cárceles. Insistió en disciplinar a los hools desde el inicio”.

Lo cierto es que Arkan marcó una época en el fútbol serbio durante los años 90 y lo hizo mediante la violencia y el miedo, siempre respaldado por el gobierno. Sin embargo, para un sector de la población serbia Arkan es todo menos un criminal. “Para el ultranacionalismo serbio Arkan sigue siendo un referente, un héroe nacional, una figura respetada e incluso idolatrada. Es un icono del imaginario nacionalista serbio”, reflexiona Viñas que continúa: “Para otro segmento de la población es visto como uno de los culpables de uno de los peores periodos de la historia nacional. Un criminal de guerra que llevó a cabo diversas operaciones de limpieza étnica. Es una figura ambivalente que, progresivamente, va perdiendo protagonismo en la agenda política del país.”

ARKANOVI TIGROVI

La Srpska Dobrovoljačka Garda (Guardia Serbia Voluntaria) fue creada en 1990 por 20 voluntarios miembros del Estrella Roja de Belgrado. Era una unidad de paramilitares que participó en la guerra de Kosovo, la guerra de independencia de Croacia y la de Bosnia-Herzegovina ejecutando diversas limpiezas étnicas como la ‘Masacre de Bjeljina’ o la de Zvornik en 1992.

Algunas fuentes aseguran que llegaron a contar con 10.000 combatientes durante la época álgida de la guerra. Su líder, Ražnatović, sabía con quien trataba:

Conocemos a estos chicos. Les gusta beber, hacer el gamberro. Lo paré de golpe. Les hice cortarse el pelo, afeitarse con regularidad, no beber. Y así empezó todo, así fue como lo hicimos.

 

La eficacia y brutalidad de este comando se debe en gran parte a la férrea disciplina que su líder impuso. Arkan era el jefe de seguridad del Estrella Roja, mandaba en las gradas y fuera de ellas. Construyó una fortaleza en frente del Stadion Crvena Zvezda en la que sus chicos se ejercitaban. “Se pasó meses entrenando a los Delije para convertirlos en una unidad de élite. El SDG les suministró equipamiento, armas, transportes y también les apoyó económicamente”, recuerda Viñas.

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Escudo representativo de Los Tigres de Arkan

A la Guardia Serbia Voluntaria se le conoció popularmente como ‘Arkanovi Tigrovi’ (Los Tigres de Arkan). El apodo de estos jóvenes surgió por un cachorro de tigre que el director del zoo de Belgrado y padre de Luka Bojovic (el del Clan Zemun) regaló a Arkan.

De vuelta a casa tras las expediciones bélicas, Zeljko y sus felinos amigos se enriquecieron brutalmente a base de robos, saqueos y extorsiones. Pretendía comprar el Estrella Roja con su botín de guerra y entró en la política serbia promoviendo leyes xenófobas. No consiguió hacerse con el equipo más grande de Belgrado pero su intento de presidir un club de fútbol no cesaría y en 1996 compraría al modesto FK Obilić.

El club dio un notable salto de calidad con el nuevo dueño y en dos temporadas llegó a la Primera Liga de Yugoslavia. En su debut en primera consiguieron el campeonato de Liga lo que resultó una hazaña insólita pero repleta de polémica. Fiel a sus métodos, Arkan hizo del campo del Obilić un fortín y no precisamente por el juego y los cánticos. Las amenazas a los jugadores rivales y a los árbitros fueron una constante en los partidos del club. Tampoco se escapó el Estrella Roja que en una ocasión se negó a entrar a los vestuarios durante el descanso.

En el verano del 99, la UEFA prohibió la participación del Obilić en cualquier competición europea ya que su presidente estaba acusado por el Tribunal de la Haya por crímenes contra la humanidad. Hábilmente, Arkan cedió la presidencia del club a su esposa Svetlana Ražnatović ‘Ceca’, estrella y cantante de turbo-folk (música popular yugoslava mezclada con hardcore de contenidos ultra-nacionalistas por lo general).

A pesar de la maniobra los resultados deportivos no acompañaron y a día de hoy el Obilić se encuentra en la tercera división serbia. Con la llegada del nuevo milenio terminaría la vida de uno de los personajes más repugnantes que el fútbol ha podido tener. Arkan fue asesinado en un hotel de Belgrado el 15 de enero del 2000 y aunque hay varias teorías, no es de extrañar que hubiera una larga lista de enemigos encantados en acabar con él.

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Periodista, Co-fundador y co-director de Football Citizens con un grupo de amigos que comparten la pasión por el balón.

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