paolo maldiniSi hay un país al que se le asocie directamente con el juego defensivo y la seriedad táctica en la cancha es, sin duda, Italia. Estilos de juego que generan historia, el ‘catenaccio’ tiene un lugar reservado. Paolo Maldini no es precisamente el mejor referente de esta filosofía de juego. Con estilo propio y después de 25 años como profesional, lo que sí se puede afirmar es que Il Capitano es el defensa perfecto.

La banda izquierda de San Siro estuvo bien cubierta por más de dos décadas por un lateral diestro que con el paso de los años fue adaptando su juego para convertirse en un fino central. Ganador de cinco Ligas de Campeones, pieza clave de las más gloriosas épocas del Milan y testigo de los mejores jugadores del fútbol moderno.

APELLIDO CON HISTORIA

Paolo es uno de los seis hijos que Marisa y Cesare criaron en Milano. Resulta que Cesare Maldini es una vieja gloria del cuadro rojinegro, jugó entre 1954 y 1966 consiguiendo cuatro ligas y una Copa de Italia. Más recientemente se le recuerda como entrenador de la  selección sub-21 de Italia. Fue aquí donde logró sus mayores éxitos encadenando tres europeos (’92, ’94, ’96). De hecho Paolo estuvo bajo las ordenes de Cesare en las inferiores de la ‘Nazionale’

Cuando la familia Maldini se dio cuenta de las capacidades del pequeño Paolino – curiosamente fue Cesare el último en enterarse de las posibilidades de su hijo- le dieron a elegir en qué equipo de la ciudad quería jugar, no hace falta mencionar que colores escogió. Es el 12 de septiembre de 1978 cuando pisa por primera vez la ciudad deportiva de Milanello.

Marisa, su madre, fue su acompañante incondicional en las distintas etapas que vivió en el club rojinegro, de Linate a Rogoredo y después a la Bovisa. Todos los fines de semana tras el respectivo partido de Paolo, el joven volvía a casa a mirar los resultados de la Serie A; el primer resultado que consultaba era el de la Juventus. Ahí militaba Roberto Bettega, atacante que Maldini idolatraba.

INICIO PRECOZ Y DEBUT DE IL BELLO

Uno de los primeros en confiar en Maldini fue Fabio Capello en el Milan Primavera, tampoco tardo mucho el entrenador del primer equipo, el Barón Nils Liedholm. A pesar de las dudas y supuestos que siempre generó el hecho de ser el hijo de Cesare, Il Belo iba a debutar con el primer equipo en un partido amistoso en septiembre de 1984.

Aquel chico tranquilo, con 16 años cumplidos y flequillo iba a disputar su primer partido oficial en Udine el 20 de enero de 1985. Empezaba la leyenda. Hábil, elegante, tocaba con la derecha y con la izquierda y siempre tenía la cabeza en alto. Hablaba poco y ya mostraba rasgos de esa personalidad serena, era consciente de todo lo que le quedaba por aprender.

MENOS HIJO DE CESARE Y MÁS PAOLO MALDINI

El propio padre de Il Capitano zanjó el tema de las comparaciones padre-hijo: “¿Mejor? Paolino tiene solo 16 años. A su edad, yo era mucho, pero mucho peor que él”. Las dudas naturales sobre la influencia de Cesare en el acceso a los equipos inferiores del Milan marcaron el inicio del ‘3’, el muchacho se limitó a resolver dudas con disciplina y en la cancha.

Las temporadas transcurrían y Paolo Maldini se afianzaba en una defensa inolvidable, la zaga del Milán en 1989 la componían: Filipo Galli, Franco Baresi, Mauro Tassotti y Paolo Maldini.

No tuvo que pasar mucho tiempo para que Paolino se hiciera con un nombre propio en el ‘Calcio’. Su trayectoria y palmarés son tan indiscutibles como envidiables para cualquier futbolista profesional. Jugó más de mil partidos oficiales, con una seriedad táctica intocable. Recorría las bandas izquierdas de toda Italia y Europa con criterio y responsabilidad, no atacaba en exceso pero su pierna izquierda era bastante precisa a la hora de centrar. Cabe mencionar que en toda su carrera fue expulsado cuatro veces, solo una fue roja directa.

TESTIGO PRIVILEGIADO Y ÉPOCAS DORADAS

Es Paolo Maldini el único que puede contar que fue contemporáneo y ha vivido – en directo y a todo color – las mejores versiones de los más grandes jugadores de los últimos tiempos.

Como compañeros y como rivales bastante directos, compañeros como Marco van Basten y Franco Baresi y Gullit y rivales como Maradona. El Diego siempre mostró lo incomodo que se sentía jugando cuando tenía a Maldini en frente. Tuvo a Ronaldo Nazário como rival en sus mejores tiempos y luego como compañero, escoltó al mejor Kaká y sufrió defendiendo al mágico Ronaldinho. Compartió vestuario en Mundiales y Eurocopas con jugadores de la talla de Andrea Pirlo, Roberto Baggio y Gianluigi Buffon. Y en los últimos años ha visto emerger a estrellas como Lionel Messi, Andrés Iniesta o Cristiano Ronaldo. Seguramente el placer de compartir cancha es mutuo en todos estos casos.

Silvio Berlusconi sacó al Milan de segunda división y los éxitos empezaron a llegar. Se han formado verdaderas generaciones doradas en San Siro situando al Milan en la cumbre del fútbol europeo. Maldini ganó su primera Liga de Campeones en 1989 y en el ’90 la segunda contra el mismísimo ‘Dream team’ de Cruyff, Guardiola y compañia. Con otra ‘Champions’ en el bolsillo y más de diez años después la cuarta Orejona iba a llegar en Old Trafford contra la Juventus. Finalmente en 2007 el Milan tenía su revancha contra el Liverpool tras la inolvidable final de Estambul en 2005.

LA ‘NAZIONALE’. ÚNICA “MANCHA” NEGRA

La selección italiana también fue testigo de la transformación de Il Bello a Il Capitano y Il eterno. En realidad no se le puede reprochar nada a la carrera de este grandísimo deportista pero se puede decir que la única espina clavada de Maldini es no haber ganado ningún título con la selección italiana. Se quedó en la antesala de conquistar el Mundial de 1994 en la agonía de los penaltis y el caprichoso ‘gol de oro’ de Trezeguet en la Eurocopa del 2000 le arrebató el título.

Mucho se habla de los criterios sobre los premios individuales a futbolistas teniendo en cuenta que es un juego colectivo, el protagonismo que tienen los defensores no suele ser excesivo. No obstante Il Eterno obtuvo el Balón de bronce en 1994 y en 1995 fue segundo en la votación el antiguo ‘Fifa World Player’. Por trayectoria, profesionalidad y palmarés nadie se atrevería a discutirle un premio individual a Paolo Maldini.

Ejemplo de seriedad y respeto dentro y fuera de la cancha, se puede afirmar que fue el mejor defensa de la historia. Resulta imposible ponerse de acuerdo para señalar a un jugador como el mejor de la historia, pero de los que no hacen goles el ‘3’ rojinegro sin duda lo es.

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Periodista, Co-fundador y co-director de Football Citizens con un grupo de amigos que comparten la pasión por el balón.

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