Fue después de 1960 cuando Liverpool, ciudad industrial y portuaria por entonces, empezó a ser más conocida en el mundo. Por entonces, pocos turistas tenían marcado en su agenda el ir a visitar en alguna ocasión esta ciudad inglesa. A día de hoy, tras haberse recuperado considerablemente de su bajón industrial, aumentó desde hace cincuenta años sus registros anuales de turismo debido a tres causas: el aprendizaje del idioma natal de Shakespeare, la música y el fútbol.

Ringo Starr, George Harrison, Paul McCartney y John Lennon, eran en la década de los sesenta, cuatro veinteañeros que hoy en día, cuarenta años después de su disolución como grupo, siguen siendo un icono en la historia de la música. Los cuatro nacieron en Liverpool, ciudad que les debe mucho gracias a la revolución mundial que consiguieron en su profesión con aquel mítico cuarteto. Es típico ver a los visitantes de la ciudad hacer el tour por sus casas natales o los lugares que frecuentaban como el conocido The Cavern. No hace falta decir que el nombre de aquel grupo era The Beatles. Poco después de que este cuarteto empezara a arrasar con sus canciones, lo iba a hacer uno de los dos clubes más conocidos futbolísticamente de la ciudad, el Liverpool FC.

strawberry-fields-forever-elegida-la-mejor-cancion-de-the-beatles-segun-nme-01Antes de la temporada 1963-64, el palmarés de los archiconocidos Reds, se limitaba, que no era poco por la competitividad del fútbol inglés, a cinco títulos ligueros, eso sí, bastante añejos (1901, 1906, 1922, 1923 y 1947). Era superado entonces en la ciudad del Mersey por sus amigos, aunque rivales deportivos, del Everton FC, que tenían siete títulos ligueros, tres de Copa y tres Community Shield. En 1962, año en que ascendió a la máxima categoría de nuevo, el Pool, como le conocen sus hinchas, era uno más de Segunda División desde años atrás. Tres años antes, había llegado un nuevo manager al club. Se trataba de un escocés de 46 años, Bill Shankly, que empezaría a labrar lo que sería uno de los clubes con más adeptos del mundo.

Con Shankly en el banquillo de los Reds durante casi 800 partidos hasta que lo dejó al final de la temporada 1973-74, se ganaron tres campeonatos ligueros, las dos primeras Cups de la historia del club, cuatro Community Shield y el primer entorchado internacional, la Copa de la UEFA de 1972, conquistada ante el entonces potente Borussia Mönchengladbach. Pero lejos de los títulos, Shankly conseguiría algo más importante para la entidad. Fue quien sembró las semillas para que el club empezara a ser respetado y temido a nivel mundial. En la temporada 1965-66, para dar más sensación de miedo a sus rivales, mandó cambiar el color blanco del calzón por el rojo que ya lucía su camiseta. Para que sus jugadores sintieran que estaban en un club fuerte además de que sus rivales supieran donde jugaban y contra quienes, Shankly hizo que el túnel de acceso al terreno de juego llevara el escudo del club con la legendaria frase “This is Anfield”.

El manager escocés dejó de entrenar en 1974, dejando su paso a un amigo Bob Paisley, que continuó sus enseñanzas y remató un arduo y largo trabajo para situar a los Reds como un club mítico y poderoso. El club pasaría de contar con grandes jugadores en la época de Shankly como Ray Clemence, Tommy Smith, Kevin Keegan, John Toshack e Ian Callaghan, a otros con Paisley donde continuarían los anteriores junto a Phil Neal, Terry McDermott, Ray y Allan Kennedy, Graeme Souness o Sammy Lee entre otros, que nutrirían a los de Anfield con seis títulos ligueros, cinco Community Shield, tres Copas de la Liga, una Copa de la UEFA, una Supercopa de Europa y sobre todo, tres Copas de Europa (1977 ante Borussia Mönchengladbach, 1978 ante el Club Brujas y 1981 ante el Real Madrid). Precisamente, ante el Real Madrid, en el Parque de los Príncipes de París, cuando el que escribe tenía 9 años, fue cuando empezó a sentir simpatía por aquel equipo inglés que llamaba la atención por su oscuro equipaje en aquella televisión de por entonces blanco y negro en mi casa y sobre todo aquella impresionante masa de aficionados que le acompañaron a la capital francesa y que me hicieron ver que la importancia de un club lo es también si tiene una gran afición. Aquellos cánticos, cada vez más fuertes y sin cesar de los supporters ingleses, me engancharon aún más al tradicional fútbol de toda la vida de lo que ya estaba con mi Racing en los Campos de Sport. Creo que los lectores habrán deducido con qué equipo me incliné en aquella final.

bob paisley liverpool copa de europaTras la marcha de Paisley en 1983, los reds, continuaron su hegemonía en la isla hasta 1990 y en Europa hasta 1984, año en que ganaron a la A. S. Roma en su estadio el máximo galardón continental. Después, la sanción que sufrió en 1985 debido la indecorosa y lamentable actitud de parte de sus hinchas en la final europea ante los italianos de la Juventus en el bruselense estadio de Heysel, mermaron su potencial. No han vuelto a ganar la liga inglesa desde 1990 y se han tenido que conformar con cinco Cups, seis Community Shield, cuatro Copas de la Liga y una Supercopa de Inglaterra, la única que se disputó en la historia del país, en la temporada 1985-86. En ese período, también han tenido jugadores de gran importancia y relevancia donde figuran los legendarios John Barnes e Ian Rush. En el continente, tras su sanción durante diez años sin poder participar, volvieron a levantar un trofeo en 2001, ganando a los vitorianos del Alavés la Copa de la UEFA. Cuatro años después, en Estambul, conquistaron su último título europeo. Tras ir perdiendo por tres a cero al descanso en el estadio Ataturk, ante los italianos del Milan, tres goles de Gerrard, Smicer y Xabi Alonso, propiciaron una prórroga y posterior lanzamiento de penaltis en que los ingleses tuvieron más fortuna y se llevaron para sus vitrinas una nueva Copa de Europa, ya con la denominación de Champions League. Hubiera sido injusto que el entonces y actual capitán del Liverpool F. C., Steven Gerrard, uno de los más grandes del planeta fútbol en estos últimos quince años, no se despidiera, como así lo hará al finalizar la campaña del club de sus amores, con el más importante título europeo.

Por si fuera poco, el himno futbolístico más conocido del mundo, es el del Pool. El conocido “You’ll never walk alone”, que originariamente fuera un musical en Broadway allá por los cuarenta, fue adaptada por el grupo inglés Gerry & The Pacemakers, el cual lo convirtió en el número 1 de las listas británicas en octubre de 1963, siendo poco después cuando los hinchas reds la adoptaron como canción suya en sus partidos. Ello hizo que el Liverpool FC potenciara mucho su mercado y aumentara de manera cuantiosa sus beneficios en merchandising.

Por si ya están convencidos para visitar Liverpool y uno de sus grandes monumentos, Anfield Road, deberán hacerlo por sus entradas principales, Paisley Gates y Shankly Gates, en honor a los dos hombres que hicieron grandes a los reds. Este último, tiene además un estatua con la inscripción He made people happy (Él hizo a la gente feliz).

 

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