Tragedia de Heysel 1985 Juventus Liverpool La final de la Copa de Europa de 1985 se convirtió en uno de los capítulos más trágicos de la historia fútbol. Juventus y Liverpool se dieron cita en Bruselas un 29 de mayo en el Estadio de Heysel. Los clubes ingleses habían conquistado siete de las ocho ediciones anteriores del torneo europeo, mientras que Italia había ganado el Mundial de España 82 con siete jugadores del equipo turinés en el once titular. Nadie discutía el encanto del partido, pero esta vez no hubo fútbol, quedó en segundo plano, el triunfo de la Juventus fue intrascendente, aquello se convirtió en el punto culminante de la violencia hooligan. El partido se cobró 39 vidas (32 italianos, cuatro belgas, dos franceses y un norirlandés) y alrededor de 600 heridos antes si quiera de que el balón echase a rodar.

Momentos antes de que el árbitro suizo André Daina indicara el comienzo del encuentro, los aficionados del Liverpool iniciaron su particular guerra. Llovían objetos e insultos sobre los italianos. Después de una acometida fallida derribaron la valla que les separaba de los italianos.

La embestida hizo retroceder a los aficionados de la Juventus que, presos del pánico, hicieron desplomarse uno de los muros del estadio, quedándo atrapadas y aplastadas cientos de personas. La mecha había prendido y la batalla entre ‘tifosis’ y ‘hooligans’ invadió el terreno de juego, con la policía desbordada.

Jesús Álvarez, presentador de TVE que asistió al partido, recordó en el telediario que hubo una reacción lenta y tardía de las fuerzas de seguridad que estaban haciendo la cobertura al partido”. “Fue muy impactante encontrarme una fila de gente que estaban tapados con sábanas. Eran precisamente los muertos italianos de la tragedia. Los tuve que contar uno a uno hasta treinta y nueve”, añade consternado.

La chispa prendió en la denominada zona Z del estadio, un sector reservado para aficionados que no fueran seguidores de ningún equipo. La mayor parte de las entradas fueron a parar a manos de italianos, que se situaron al lado del sector de los ‘hooligans’. Un descuido por parte de la pésima organización, que también miró impotente cómo no había suficientes efectivos para socorrer a los afectados.

James Carrió estuvo presente en la final, y escribió un post sobre el 25 aniversario. En él recuerda cómo cualquier marca de pelea en el cuerpo era motivo de orgullo para los radicales ingleses. La final acababa de morir sin haber empezado. Los gritos de dolor y de sufrimiento retumbaron en mi cabeza durante mucho tiempo y lo que no se me olvidará jamás fue la mirada de un niño que no pasaba de los 12 años mientras su vida se iba apagando”, agrega.

EL PARTIDO SE REANUDÓ

La UEFA decidió disputar el encuentro para evitar que siguiera el reguero de sangre. De este modo, con un ambiente desolador lleno de personas tendidas en el suelo, el fútbol regresó con una hora y veinticinco minutos de retraso. Los capitanes de ambos equipos, Gaetano Scirea y Phil Neal, llamaron a la tranquilidad a los hinchas. Un penalti inexistente decidió el encuentro. Michel Platini dio la primera Copa de Europa a la Juventus de Turín.

Los ‘tifosi’ persiguen a un hincha del Liverpool en el estadio de Heysel durante la tragedia. Getty Images

El organismo europeo de fútbol argumentó en un comunicado oficial que su decisión “fue tomada de común acuerdo por la UEFA, los clubes finalistas, sus federaciones nacionales, la organización y las autoridades responsables de la policía y la gendarmería”. Además, añadió que “una evacuación prematura del estadio supondría un riesgo enorme, que habría podido aumentar el numero de víctimas”.

EL ORIGEN DEL ENFRENTAMIENTO

Una temporada antes, el Liverpool alcanzó su cuarta Copa de Europa frente al AS Roma en los penaltis, con una tangana entre aficionados italianos e ingleses. Meses después de aquello, Liverpool y Juventus distutaron la Recopa de Europa. En la ida vencieron los bianconeris (2-0 en el ‘Stadio Comunale’), pero no se encontraron fechas para la vuelta, por lo que el título terminó en las vitrinas de la Vecchia Signora. Una decisión muy cuestionada, imaginarán.

Con todo ello, los días previos estuvieron repletos de incidentes en la ciudad belga. Robos y peleas a diario. Incluso se produjo la muerte de un ‘supporter’ apuñalado cerca de la catedral Saint Michel. La venganza parecía clara; nadie lo vio.

LA TRAGEDIA CAMBIÓ LA NORMATIVA

Tres años después de los sucesos fueron juzgados 25 fanáticos británicos y el responsable de seguridad en el Palacio de Justicia Belga. Serían catorce los ‘hooligans’ del Liverpool condenados en 1989 a tres años de prisión, aunque cumplieron la mitad de la pena. Las familias recibieron el equivalente a siete millones de euros, pagados por el Estado, la Federación de Fútbol Belga y la UEFA, condenada por primera vez como responsable solidaria.

La tragedia llevó a la UEFA a plantear un cambio en la normativa del fútbol. Así, eliminarían las zonas sin asientos de los estadios, unificaron criterios para evaluar el riesgo de los partidos, se iniciaron cacheos en las entradas, quedó prohibido introducir elementos rígidos, se instalaron cámaras de vídeo y las bebidas alcohólicas desaparecieron de los estadios. También se ordenó a los clubes que dejaran de colaborar y financiar a los grupos violentos.

El fútbol inglés recibió la pena más dura. Al Liverpool se le prohibió volver a participar en competiciones europeas durante diez años, aunque después se rebajó a seis. Para el resto de clubes de Inglaterra la pena ascendió a cinco años, lo que provocaría una desbandada de jugadores a otras ligas.

CONMEMORACIONES POR EL 25 ANIVERSARIO

Con motivo de su 25 aniversario, el Liverpool decidió añadir una placa conmemorativa en Anfield similar a la que cuelga en el reformado estadio Rey Balduino. La Juventus rindió un homenaje en su nuevo estadio, entregó flores en recuerdo de las víctimas y preparó un oficio religioso en la Iglesia ‘Parrocchiale Gran Madre Di Dio’ de Turín, junto a representantes del conjunto británico.

Además, se organizó un partido conmemorativo en el que jugadores de aquella final, directivos y familiares de víctimas saltaron al campo. Italia y México también jugaron un amistoso en Bruselas en honor al recuerdo de Heysel.

En el oficio estuvo Michel Platini, presidente de la UEFA y autor del tanto que dio la victoria a su equipo. El partido todavía se está disputando, nunca ha terminado y así seguirá en nuestras vidas para siempre. Nadie podrá borrarlo jamás. Hoy recordamos a las 39 víctimas, nuestros corazones están con sus familias. Como presidente de la UEFA aseguro mi compromiso total para que tragedias como están no se repitan jamás”, declaró el francés.

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Periodista y Community Manager. Cofundador de Football Citizens. Ahora me encargo de la dirección, diseño web y edición. Jugando el balón con criterio.

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